Y Escritura Para Aprender A Cantar

Muestra de punto para acertar con tu abstract

Él, bromeaba y hasta dirigía. Raikin en el maquillaje del héroe de la película "el vals Grande" de I.Strauss aparecía detrás del panel de director de orquesta, agitaba la varita y la orquesta cumplía la entrada solemne musical, como si informando sobre la apertura de la temporada.

En la realización de Leonid Utesova hasta los personajes más pequeños e imperceptibles de las operetas o los relatos visible e interesante, que él sabía encontrar y es brillante mostrar su rasgo humano a la vida, vivida por ellos.

Excepto la presentación en el programa ha aparecido "": "el teatro Pequeño artístico de variedades" - era descifrada así la combinación de las letras que recuerda burlonamente al "MKhAT". Posteriormente Raikin gracejaba, en diferente ganando la invención feliz ("es joven, bien,, es talentoso").

Tal curso era encontrado en la miniatura "la Escalera de la gloria". Recientemente veíamos a la persona, que ha hecho la ascensión por esta "escalera" y en la cima la ha perdido la representación real sobre el lugar en la sociedad. Y aquí ante nosotros hay ya un actor que ha contado a la historia de esta persona. Él se dirige al espectador con las palabras: "Levantando por la escalera pública, debe pensar en la modestia y la simplicidad, la cordialidad y la atención" Y estas palabras son orgánicamente enlazadas en la tela de la miniatura.

La originalidad de la obra de Raikin consiste en la unión dramático y cómico, trágico y excéntrico que ha dejado el motivo varias veces igualarlo con un gran artista del siglo Charlie Chaplinym.

Los músicos se han encontrado. La verdad es que al principio ni por que no se decidían a "hacer tonterías" en concordancia con las ideas de director de escena de Utesova. "¿Que, - sea indignado el trombón, - se hacía a la rodilla y por la voz del trombón a alguien hacía una declaración amorosa? ¡Ni por que! ¿Acaso acababa para esto el conservatorio?" Pero - es tal la fuerza de la colectividad presente - el trombón se hacía a la rodilla. Además, después él se ha convertido en un de los artistas más obsequiados, apasionados del "Tea-jazz", donde la canción, el baile, la pantomima, la declamación, el excéntrico y el lírico se han aleado conjuntamente.

Comenzaba los Peñascos no como el cantante, y como el artista de los teatros de las miniaturas, dramático, la opereta. Sus capacidades de actor en seguida sometían a los colegas y los espectadores. Puede ser, aun es tanto todavía la capacidad, la energía cuánto clara de su temperamento. Desde los años tempranos en ello bullía el carácter incalmable alegre y ávido, la alegría de la vida. Y estas cualidades se hacían los rasgos más característicos de su arte.

Es probable, excepto el talento del cantante es necesario poseer todavía algo, por un poder sortílego sobre las personas - la llaman a menudo el encanto - que por las décadas fijar a él la atención. Y tal poder es a Utesova. Es necesario poseer la maestría, y Leonid Utesov profesionalmente sabe, cómo llevarse bien la canción y la salida a los espectadores, como hacer los centenares de personas vivir en el unísono. Y la inspiración hace su obra alado.

La risa posee la sala de espectáculos. Raikin llama la risa, le da la dirección, el objetivo, determina gradualmente su fuerza, los matices. La partitura de la risa nace junto con un nuevo espectáculo, con las nuevas imágenes. Junto con los autores de variedades y los dramaturgos el actor se sume en las reflexiones sobre la vida y la escena, sobre las personas, con que empuja la vida, y encarnado en resumen en las imágenes teatrales.

En las cosas dramáticas él así como es auténtico y sincero, tanto como en cómico. Pero el dramatismo de Utesova uno especial, terrestre, de costumbre hasta - no declamatorio. La habilidad de sentir el personaje, conocerlo a fondo, comprender cualquier movimiento de su mano ha traído los Peñascos al tablado, en las canciones.

El arte del actor trae a las personas tales minutos, con que nada puede ser comparado. El profesionalismo, la maestría, el gusto, inherente al artista de variedades presente, con que nos comunicamos durante el concierto, contribuyen a nuestro común desarrollo, la ampliación del horizonte artístico, la educación del gusto.